“Virgen con el Niño” Circulo de ANTON VAN DYCK

Virgen con Niño Escuela Italiana

Cuadro de Anton Van Dyck: “Virgen con el Niño”

El artista nos ofrece una escena tradicional de la cultura del occidente cristiano: la Virgen sentada, abrazando y sosteniendo en su regazo al Niño Jesús. La figura de la Virgen y el Niño Jesús se encuentran iluminadas por un foco de luz de cenital del rompimiento.

Características de la pintura de Anton Van Dyck

Pintor:

Anton Van Dyck

Fecha/lugar creación:

Siglo XVII

Título pintura:

“Virgen con el Niño”

Material:

Óleo sobre lienzo. Reentelado.

Medidas:

160 x 105 cm sin marco | 184 x 128 cm con marco

Otros datos:

¿Estás interesado en este cuadro? > Contacta 

Sobre el pintor Anton Van Dyck

El pintor romanista Anton Van Dyck nace en 1599 en la ciudad de Amberes (Bélgica). En 1609 comienza su formación y seis años más tarde, en 1615-16, trabaja con Jordaens. Posteriormente, entre 1617 y 1620, trabaja junto a Rubens, quién dijo de él que fue su mejor alumno.

En 1620 visita Inglaterra por primera vez, al servicio de Jacobo I. Allí deja a un lado la pintura religiosa, ya que disfruta de una mayor libertad, y comienza a dedicarse al retrato a a tiempo completo.

Entre 1621 y 1627 viaja por la geografía italiana y completa su formación, quedando impresionado por la pintura boloñesa y las obras de Tiziano. En esta etapa alcanza su estilo más maduro, refinado y elegante, además de configurar su tipo de retrato, convirtiéndose en modelo para la pintura occidental.

En 1629 regresa a Londres, esta vez para trabajar bajo las ordenes del rey Carlos I, quién admiraba profundamente la obra de Tiziano y vio en Van Dyck su heredero, que tantos años llevaba buscando.  Tan convencido estaba de esto que despidió al resto de sus pintores.

En 1640, tras la muerte de Rubens, Van Dyck regresa a Amberes para terminar obras que había dejado inacabadas. Un años más tarde se traslada a París, pero regresa a Londres por motivos de salud. Poco después fallece en su casa de la capital inglesa.

En la actualidad Anton Van Dyck está representado en los museos más importantes de todo el mundo: el Louvre, el Prado, el Kunsthistorisches de Viena, la National Gallery, el Museo Británico de Londres, el Hermitage de San Petersburgo o el Metropolitan de Nueva York.

Sobre el cuadro “Virgen con el Niño”

Desde los últimos años de la Edad Media los artistas querían representar, de forma cada vez más intensa, el fuerte vínculo de afecto que unió a Cristo con su madre. Este hecho se incrementó en el Renacimiento y posteriormente en el Barroco, época en la que la exacerbación de las emociones caracteriza a un gran número de obras.

Anton Van Dyck nos ofrece una escena tradicional de la cultura del occidente cristiano: la Virgen sentada, abrazando y sosteniendo en su regazo al Niño Jesús.

El pintor centra el cuadro exclusivamente en los dos personajes, presentados bajo un rompimiento de Gloria donde se puede observar al Espíritu Santo, representado por la paloma. La figura de la Virgen y el Niño Jesús se encuentran iluminadas por un foco de luz de cenital del rompimiento. Madre e hijo se sitúan en posición frontal respecto al espectador.

Van Dyck consigue transmitir la naturalidad de gesto del pequeño, apoyado sobre su madre y mirando a un punto externo del cuadro.

Esta obra en cuestión es una copia parcial, eliminando el escenario pero manteniendo los personajes de forma fiel, del cuadro pintado por Anton Van Dyck y, actualmente, se encuentra conservado en el Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid). Otra versión de la misma obra, también de la mano de Van Dyck, se encuentra en el Museo Ftizwiliam de Cambridge.

 

Continuar leyendo

“Inmaculada”

inmaculada

Escuela Madrileña del siglo XVII. Atribuido a , Mateo CEREZO  (Burgos, 1637 – Madrid, 1666).
“Inmaculada”.
Óleo sobre lienzo.
Medidas: 55 x 50 cm; 65 x 50 cm (marco).
El fondo celeste de la pintura, con nubes, cuenta con una serie de cabezas de angelitos hacia las esquinas y en la parte inferior. La Virgen, vestida de blanco, resalta contra este paisaje gracias al manto azul que flota al viento. Como es habitual en la iconografía, el cuarto lunar se presenta a los pies de María, con los cuernos hacia abajo como lo sitúan algunos pintores en ciertas obras, y junta las manos en actitud de oración.

También junta las manos la Inmaculada de Mateo Cerezo que se conserva en el Monasterio de Santa Paula de Sevilla, y la composición, con los angelitos en las esquinas y a los pies de la Virgen, recuerda a unas que se encuentran en colecciones privadas española y a la pintada sobre cobre del Hermitage, por citar sólo algunos ejemplos.
El dogma de la Inmaculada defiende que la Virgen fue concebida sin Pecado Original, y fue definido y aceptado por el Vaticano en la Bula Ineffabilis Deus, de 8 de diciembre de 1854. Sin embargo, España y todos los reinos bajo su dominio político defendieron antes esta creencia. Iconográficamente, la representación toma textos tanto del Apocalipsis (12: “Apareció en el cielo una señal grande, una mujer envuelta en el sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre la cabeza una corona de doce estrellas”) como de las Letanías Lauretanas rezadas tras el rosario y que contenía epítetos de María tomados del Cantar de los Cantares del Rey David. Uniendo ambos textos y tras una evolución que ya comienza a finales de la época del Gótico, se llega a una tipología muy sencilla y reconocible que presenta a la Virgen sobre el cuarto lunar, con las estrellas en su cabeza y vestida de luz (con un halo en la cabeza sólo o en todo el cuerpo), normalmente vestida de blanco y azul en alusión a la pureza y la eternidad (aunque también puede aparecer de rojo y azul, en relación entonces con la Pasión), las manos sobre su pecho casi siempre y representada joven por regla general.
Mateo Cerezo debió comenzó su formación en el taller de su padre, llamado como él. Se le conoce trabajando en 1659 en Valladolid, donde su estilo todavía era algo tosco, comparando con el posterior. Su estilo muestra una fuerte influencia de Carreño, pintor con el que colaboró en muchas ocasiones y que le mostró el camino que seguía la senda trazada ya por Van Dyck y Tiziano. Sus composiciones muestran complejas y amplias escenografías, que llaman la atención por el refinamiento que lograr plasmar tanto en el conjunto como en los distintos elementos que componen la pintura. Sus magníficos ropajes, su pincelada fluida, sus juegos de luces… se muestran en la mayoría de sus trabajos.
Su variada obra fue muy buscada ya en vida del pintor, apreciado sobre todo por sus pinturas de tema religioso, y destacado también por sus bodegones. Su pintura se conserva sólo en una poscas colecciones privadas, y en instituciones como el Museo del Prado de Madrid, en el Contento de Jesús y María de Valladolid, en el Museo del Louvre de París, en el de Bellas Artes de Budapest, en el de la Fundación Lázaro Galdiano de Madrid,

Continuar leyendo

“El niño de la oca”

Escuela francesa del siglo XIX.
“El niño de la oca”.
Bronce.
Con marca de la fundición F. Barbedienne y sello “Reduction Mécanique A. Codlas”.
Medidas: 29,5 x 21 x 14 cm.

Esta obra es una reproducción en bronce a mediano formato de la escultura griega helenística realizada en bronce por Boeto de Calcedonia. Su autor retrató a Antíoco IV Epífanes de Siria, y debe su fama al conocido grupo de “El niño de la oca”, que ha llegado a nosotros a través de varias copias. El modelo para el bronce que aquí presentamos fue seguramente la conservada en el Museo del Louvre, realizada en mármol y datada entre el 200 y el 150 a.C. Debía de tratarse de un tema común en la época, que tenía su lugar en los santuarios de Asclepio, pero la obra de Boeto fue especialmente aclamada por su calidad. Cabe destacar de ella el tratamiento realista y blando de la anatomía del niño, así como el uso un tanto irónico de la estructura piramidal, que era empleada en Pérgamo para plasmar gestas heroicas.

Continuar leyendo

  • ¿Esta interesado en comprar esta pieza?

    Rellena el siguiente formulario:

    E-mail (requerido)

    Su teléfono

    Su mensaje (indicar nombre de la obra)