Laura de San Telmo o “Bailaora” de Anselmo Miguel Nieto

Pintura de Anselmo Miguel Nieto: “Laura de San Telmo”

Cuadro bailaora flamenca

Laura San Telmo “La Bailaora”

Laura Santelmo despuntó dentro de su género por su belleza y repertorio, sobre todo con las castañuelas. Era una de las mejores discípulas que tuvo el maestro José Otero Aranda, que educó a toda esa serie de artistas entre boleros y flamencos, – Amalia Molina, Pastora Imperio, Antonio Ruiz y Rosario (Florencia Pérez) -.

Características del Cuadro de Anselmo Miguel Nieto

Pintor:

Anselmo Miguell Nieto

Fecha/lugar creación:

1934, España

Título pintura:

Laura de San Telmo “La Bailaora”

Material:

Óleo sobre lienzo

Medidas:

120 x 110 cm.

Otros datos:

Firmado y fechado en el ángulo inferior derecho “A. Miguel Nieto/ 1934”
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Sobre el autor del cuadro Laura San Telmo “La Bailaora”: Anselmo Miguel Nieto

"La Bailaora" de Anselmo Miguel Nieto

“La Bailaora” de Anselmo Miguel Nieto

Hace unos años, Calvo Serraller, uno de los críticos de arte más prestigiados y reconocidos de nuestro país, definió al pintor vallisoletano Anselmo Miguel Nieto (Valladolid 1881-Madrid 1964) como una de la figuras más destacada del arte español del primer tercio del siglo XX

Estudió pintura en la Academia de Bellas Artes de Valladolid, entonces dirigida por el artista José Martí y Monsó. Marchó a Madrid en 1900 para continuar sus estudios en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en compañía de quien sería su inseparable amigo de por vida, el pintor bilbaíno Aureliano Arteta. En esa época conoció a grandes artistas, entre otros a Pablo Picasso (incluso lo retrató). Becado, viajó a completar su formación a Roma y París, para instalarse definitivamente en la capital de España en 1906.

Ya en 1906 puso su estudio y caballete en Madrid, donde frecuentó la amistad de gente como Baroja o Valle Inclán (a quien retrató prodigiosamente, sin duda su retrato más famoso e irónico). Consigue medalla en la Exposición Universal de Buenos Aires en 1910 y en la de Munich en 1913 lo que hace que su fama se extienda más allá de la frontera española. En 1922 hizo su primer viaje a América. Entre 1936, año que se fue de Ibiza a causa del estallido de la guerra incivil (allí tal vez debió coincidir con Rafael Alberti), y 1946 estuvo pintando con su colega Romero de Torres en Argentina y Chile. Al volver a España (1947) pasó, pese a ser el retratista de la aristocracia o por eso, a formar parte del olvido pese a que a duras penas le nombraron en 1952 miembro de la Academia de San Fernando (Madrid), la saña con este estupendo pintor vino, al parecer, porque había sido amigo de republicanos importantes, como Besteiro o de Azaña y porque el régimen estaba empeñado en promocionar la pintura abstracta o muy moderna española para lavar su imagen carca. También fue un gran amigo de las tertulias madrileñas, donde se le podía ver junto a Jacinto Benavente.

Pintor con una gran técnica, Anselmo Miguel fue capaz de reflejar la luz como pocos, con su singular cromatismo iluminado y elegante. Fue un gran admirador de Velázquez. Los mejores estudios sobre este pintor son los de José Carlos Brasas Egido

Destacó como pintor de retratos, en especial femeninos, donde seguía los pasos de Zurbarán o el mismo Romero de Torres, con una obra dotada de gran sensualidad. Evolucionó desde el realismo expresionista al modernismo, y se reconoce la influencia de la pintura de Joaquín Sorolla en la luminosidad.

Los mejores estudios sobre este pintor son los de José Carlos Brasas EgidoAnselmo Miguel murió de cáncer.

Alcanzó en vida un gran éxito, gracias a una pintura que evoluciona desde un realismo expresionista en sus primeros años, hasta un modernismo de rica luminosidad y colorido. Destaca sobre todo como pintor de retratos, especializándose en los femeninos, que interpreta siempre con un sentido alegórico y sensual muy en la línea de los de su amigo Romero de Torres, Zuloaga o Beltrán Massés.

Gusta de retratar a las grandes damas de la sociedad madrileña de la primera mitad del siglo, pero también a mujeres anónimas muchas veces andaluzas muy en la línea de la pintura de su colega Romero de Torres.

Para realizar sus retratos tomaba apuntes rápidos del natural a lápiz sobre papel y luego pasaba a lienzo ya en la soledad de su estudio, sin la modelo, siempre idealizándola con un dibujo seguro y un colorido exquisito.

Sobre la bailaora retratada: Laura San Telmo

Ahora veamos quien es la retratada. Laura Navarro Álvarez, bailaora y bailarina, conocida mundialmente con el sobrenombre artístico de Laura Santelmo, nació en Sevilla en el año de 1897, y murió en Madrid en el 1977. La Santelmo era una artista de ese tipo, como Mariemma (Emma Martínez), Pilar López, Lucero Tena y Marietta Di Rigardo.

Laura de San Telmo o “Bailaora” detalle traje

Laura de San Telmo o “Bailaora” detalle traje

Debutó a los trece años en el madrileño Teatro Romea. Estudió ballet en el Teatro Real, y a partir de ahí ya recorrió muchos de los primeros teatros de España. En 1924 se presentó en el Teatro Olympia de París, y hasta 1940 en que regresó definitivamente a España casi toda su trayectoria como bailarina y bailaora la desarrolló en el extranjero; llegó hasta Rusia, China, Japón y América del Sur. De vuelta en Madrid se dedicó a la enseñanza. Puso en la calle Libertad academia que, según Martínez de la Peña era un verdadero museo, con cuadros de Sorolla, muebles de estilo y un piso tan encerado y brillante que “las alumnas salíamos ya preparadas para salvar las dificultades eventuales que presentaban los escenarios de algunos teatros”. 

Laura San Telmo o “Bailaora”

Detalle de la sombra de la mano: Laura San Telmo

Aquí la bailaora vestida de blanco con madroños amarillos, gira mientras mantiene la mirada en el espectador, su sombra se proyecta potente sobre el fondo, que parece el telón del escenario, telón con varios pliegues y arrugas.

El detalle de la sombra de la mano resulta algo dramático. A la derecha el clavijero de una guitarra, como única referencia a la música que acompaña al baile, este detalle se encuentra muy abocetado. Es un retrato sobrio en el colorido, todo en ocres excepto los labios y losclaveles en el pelo de la retratada, y las uñas pintadas de rojo. 

Laura San Telmo "La Bailaora" Pintura

Laura San Telmo “La Bailaora” Pintura

Sobrio también es en la figura que se presenta segura y sensual manteniendo la mirada mientras mueve las manos. El rostro muestra una gran concentración.

La cabeza presenta más detalle. Lleva largos pendientes, el flequillo, de pelo negro, cae un poco por la izquierda, sus cejas son rectas. Ecambio traje y manos se realizan más bien con colores planos. Llama la atención la línea blanca diagonal de su manga izquierda, que rima con la diagonal que hace tanto su sombra como el clavijero de la guitarra que asoma.

 

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